El guion UGC de 30 segundos que usaría para lanzar un producto desde cero
Por el equipo editorial de Floow

Un guion corto no es un guion largo leído deprisa. Necesita una sola tensión, una prueba comprensible y un cierre que parezca consecuencia de lo anterior.
Este ejemplo parte de un producto desconocido y una audiencia fría. Los segundos son una referencia de montaje, no una obligación matemática.
0–5 segundos: una escena, no una promesa
Abriría con el momento anterior al producto: “Cada vez que lo guardaba todavía estaba húmedo y al día siguiente olía raro”. Hay objeto, comportamiento y molestia. Aún no hace falta decir el nombre de la marca ni pedir que nadie compre.
5–14 segundos: descubrimiento y mecanismo
Presentaría el producto mientras se usa: “Probé este soporte porque lo deja separado y el aire pasa por debajo”. La explicación concreta permite entender por qué podría funcionar. Si el mecanismo no cabe en una frase, quizá el video necesita otra estructura.
14–24 segundos: una prueba visible
Mostraría el antes y después razonable o una comparación de uso. Evitaría afirmar resultados que la escena no demuestra. Los subtítulos pueden remarcar un dato, pero no deberían competir con la acción ni llenar la pantalla de características.
24–30 segundos: conclusión y siguiente paso
Cerraría volviendo a la molestia inicial: “Ahora lo dejo aquí y no vuelve al cajón mojado”. Después, un CTA proporcional: “Te dejo el modelo que estoy usando”. La venta funciona mejor cuando completa la historia en lugar de introducir una voz publicitaria nueva.



